Tus clientes escanean el QR. Dividen como quieran: la vaquita, el cumpleañero, el que dice “yo invito”. Tu mesa rota antes de que la próxima reserva mire la hora.
Tu parte sugerida
Te das de alta en 15 minutos desde tu notebook. Sin llamada, sin demo agendada.
Tu parte sugerida
Si sobra, queda como propina para el equipo.
Cada uno pone lo que quiere. Todos ven cuánto va. Si falta plata, un toque y se divide el faltante por igual. Si sobra, se la lleva el equipo como propina.
Sin calculadora. Sin pelear en el grupo de WhatsApp. Como dividen las mesas en Chile desde siempre, ahora en tres toques.
Cuatro pasos en la mesa. Cuatro ganancias en tu negocio.
Sin apps que descargar. Sin sistema que mantener.
Menú con fotos. El cliente pide más.
Directo o vía garzón, según cómo lo configures.
Cumpleaños, yo invito, la vaquita. La mesa rota, no se atora.
Lo que tu cliente toca en su celular aparece al instante en cocina, en bar y en caja. Pedidos, mesas, cuentas por cobrar, llamadas del staff: un panel por rol, sincronizado al segundo.
Sin papelitos volando. Sin pedidos perdidos. Sin que el garzón corra de una mesa a la cocina con la voz.
Mockup ilustrativo
Más ventas por mesa, menos espera, y nadie peleando por quién pidió la copa de vino.
Cuando el cliente ve el menú completo con fotos, pide más. Estudios del rubro de QR-mesa (Square, Toast, Sunday) reportan aumentos típicos de 25 a 35% en el ticket promedio. En Pinganilla vamos a tener nuestros propios datos el primer mes.
Dividir la cuenta pasa de 5 a 10 minutos a menos de 2. Hasta un 20% más de rotación en hora peak, sin apurar a nadie.
Se van más contentos porque la pasaron bien. Al terminar les pedimos una estrella, justo cuando están felices, no dos días después.
Cualquiera del grupo elige cómo dividir: partes iguales, cumpleaños, uno invita, la vaquita. Tu garzón no arbitra, atiende.
Manifiesto
Cinco principios sobre cómo se come en Chile, y cómo lo construimos.
Una suscripción mensual. Lo que vendes es tuyo. Sin permanencia, cancelas cuando quieras.
Todos los planes incluyen: los 5 modos de pago (incluida La Vaquita), importador de menú con IA, llamado al staff, menú digital con QR y sin permanencia.
Cafeterías chicas, foodtrucks, o cualquier negocio que quiera probar Divídela completa sin compromiso.
CLP · Sin permanencia · Cancela cuando quieras
El plan estrella. Para casuales, bares, pizzerías y cafeterías con buena afluencia.
CLP · Sin permanencia · Cancela cuando quieras
Cadenas chicas, bares de alto volumen, food halls, restaurantes con varias sucursales.
CLP · Sin permanencia · Cancela cuando quieras
Preguntas frecuentes
Antes de firmar, los dueños quieren saber estas cosas. Si te queda otra duda, escríbenos por WhatsApp.
No. Escanean el QR de su mesa y se abre una página web en su navegador. Sin App Store, sin Play Store, sin registro con email.
No. Convive con el sistema de caja que ya tengas. Nosotros nos enfocamos en el momento de la mesa: pedir, dividir y pagar. Tu POS sigue cuadrando ventas y emitiendo boletas como hasta ahora.
En 15 minutos desde tu notebook. Creas la cuenta, subes una foto o PDF de tu carta y la IA te carga el menú, imprimes los QR para pegar en las mesas. Listo. Sin llamadas, sin demos agendadas, sin visita técnica.
El Plan Partida está pensado para locales chicos: cafeterías, foodtrucks, casuales con poco volumen. Si tu local crece, te avisamos en el panel del admin cuando estás cerca del límite mensual y conversamos para definir el momento correcto de pasar al Plan Mesa.
Sigue funcionando. No te bloqueamos sesiones ni te cortamos la noche. Te avisamos en el panel del admin cuando vas al 60%, 80% y 100% del límite, y si te pasas, te escribimos la semana siguiente para conversar el cambio de plan. Sin sorpresas en la factura.
No. Pagas mes a mes. Si en algún momento ya no te sirve, pagas el mes en curso y te vas sin preguntas. Sin permanencia, sin letra chica.
Nunca sobre tus ventas totales. En el futuro, cuando integremos el pago con tarjeta dentro de Divídela, vamos a cobrar una comisión chica sobre lo que efectivamente se procese por la plataforma, y solo si lo activas. Mientras tanto, lo que vendes es tuyo.
El modo donde cada comensal aporta voluntariamente lo que quiere al pool común, con transparencia total: todos ven cuánto puso cada uno. Si falta plata, un toque y se divide el faltante por igual. Si sobra, se la lleva el equipo como propina extra. Es el chilenismo más natural del producto.
Tu cliente puede seguir navegando con su data móvil (la app vive en su navegador, no en tu WiFi). Y si se cae el internet del restaurante, las pantallas de cocina y caja siguen mostrando lo último que recibieron y se actualizan apenas vuelve la conexión.
Desde el panel admin, agregando, editando o sacando productos cuando quieras. Si recién partes, puedes subir una foto o PDF de tu carta y la IA detecta productos, precios y categorías sola. Lo que antes te tomaba horas, ahora son 2 minutos.
Te das de alta en 15 minutos desde tu notebook. Sin llamada, sin demo agendada, sin reemplazar tu POS.